Recuperamos, conservamos y divulgamos el patrimonio histórico y cultural del montañismo vasco, para que más de un siglo de historia montañera siga vivo para las próximas generaciones.
Puedes participar, y así tendrás ocasión de intervenir en el relato de la historia del montañismo vasco.
El montañismo vasco lleva más de cien años escribiendo su propia historia. Pero con la desaparición progresiva de las generaciones pioneras, una parte irremplazable de ese patrimonio —botas, piolets, cuerdas, crampones, brújulas, documentos, fotografías— se ha ido perdiendo por falta de un organismo que asumiera su custodia.
Conscientes de este riesgo, un colectivo de montañeros, con el respaldo de la Federación Vasca de Montaña y la Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada, creó EMMOA: la Fundación Museo del Montañismo Vasco – Euskal Mendizaletasunaren Museoa, con un único objetivo: coleccionar, conservar, divulgar y exhibir el legado material de nuestro montañismo antes de que sea demasiado tarde.
Trabajamos para construir el Centro Vasco de Documentación Alpina: una gran biblioteca especializada, un archivo documental, una fototeca, una hemeroteca y un depósito de piezas históricas conservadas con todas las garantías.
Lo hacemos a partir de donaciones y con el apoyo de instituciones, empresas, federaciones, clubes y miles de montañeros que, como tú, no quieren que esta historia se pierda.
Se funda la Federación Vasco Navarra de Alpinismo y manifiesta la voluntad de crear un museo dedicado al montañismo.
Se constituye en Vitoria-Gasteiz la Fundación Museo del Montañismo Vasco-EMMOA.
Firma de acuerdos y convenios con Federaciones y Entidades.
BBK Mendi Film Bilbao – Bizkaia entra en el Patronato.
El Ayuntamiento de Tolosa cede el chalet Arkaute al Museo Vasco de la Montaña y reserva en el presupuesto para 2023 los fondos para la rehabilitación.
La conservación de este patrimonio depende de la implicación de montañeros, familias, clubes e instituciones. Hay muchas formas de sumarte al proyecto, descúbrelas:
Localizar, adquirir y restaurar documentos, fotografías y objetos que narran la historia de nuestras cumbres.
Educar a las nuevas generaciones en el respeto a la montaña y el espíritu de cordada vasco.
Crear exposiciones y publicaciones que lleven nuestra historia fuera de los archivos.
Digitalizar el fondo histórico para que sea consultable por investigadores y aficionados de todo el mundo.
Hoy, 11 de diciembre de 2019, en el Día Internacional de las Montañas, quienes suscribimos este documento queremos manifestar que: Desde sus orígenes en Euskal Herria, hace ya más de un siglo, el montañismo ha representado una actividad que trasciende ampliamente las fronteras deportivas hasta alcanzar un profundo arraigo social.
Prueba de esta implantación en la sociedad son las y los más de cuarenta mil montañeras y montañeros que se encuentran federados en Euskadi y Navarra, a los que hay que añadir las innumerables personas que visitan esporádicamente la montaña.
Esta presencia continuada en cimas cercanas y cumbres del mundo ha ido generando una historia relevante, refrendada por un prestigio internacional, que constituye un orgullo y una seña de identidad para todo el país; un patrimonio deportivo y cultural que no podemos permitir se diluya en la desmemoria bajo la erosión paulatina del paso de los años.
Por ello, reivindicamos y apoyamos el proyecto impulsado por EMMOA de creación de un espacio en el que el montañismo vasco tenga un cobijo digno de su historia, que potencie la cultura montañera y garantice su trasmisión a las generaciones futuras. Desde esta declaración, emplazamos a instituciones, montañeros y montañeras y a la sociedad de Euskal Herria a que defiendan un legado cultural que nos identifica y que es parte esencial de nuestra historia.